
Entrevista con Carlos Valencia Pelayo
Escrito por: Javier Medina Loera
Participación ciudadana, indispensable para salir adelante
Tanto en materia de seguridad pública como en otros problemas que afronta la sociedad, es indispensable la participación ciudadana, responsabilidad que todos debemos asumir para encontrar soluciones adecuadas, ya que la crisis deriva de la exclusión de mucha gente en el ámbito social y por la falta de oportunidades.
Así lo manifestó en entrevista el ex presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción en Jalisco, Carlos Alberto Valencia Pelayo, distinguido en este año con la Medalla al Mérito Industrial que otorga el Consejo de Cámaras Industriales del Estado de Jalisco.
Oportunidades para los más necesitados
Ante todo, apuntó la necesidad de mantener la paz social, retomar las épocas de mayor seguridad y ver que haya oportunidades de educación e integración social para todos.
Al respecto recordó que a raíz de su participación en la Fundación de Expo Guadalajara, empresarios y proveedores de la industria de la construcción crearon la Fundación del Sector de la Construcción Jalisco, A.C., organización autónoma y sin fines de lucro que tiene por objeto acercar oportunidades a quienes más lo necesitan dentro de este sector.
Se requiere la opinión de los que saben

La participación social debe manifestarse incluso en las obras de infraestructura que deban realizarse, como en el caso del abastecimiento de agua para la Zona Metropolitana de Guadalajara, pero siempre con conocimiento de causa. Sobre este particular afirmó:“Es necesario que opinen los que saben. Con frecuencia opinamos los que no somos especialistas, principalmente en el ramo de la ingeniería; todo el mundo cree que la ingeniería es sencilla y opina y dice que es mejor esta solución que aquella, pero sin bases técnicas y a veces sin conocimientos elementales, nomás por disentir”.
Agua para Guadalajara
Como ejemplo de participación social, mencionó el Consejo Técnico Ciudadano, establecido hace más de un año y actualmente dedicado a estudiar y proponer alternativas para el abastecimiento de agua a la Zona Metropolitana de Guadalajara.
El problema, asegura, no es de fuentes de abastecimiento, sino que “nos pongamos de acuerdo los jaliscienses, llámense particulares o autoridades, en qué hacer y cómo hacerlo rápido y bien”.
Este Consejo está integrado por trece personas ligadas de alguna forma al desarrollo de Guadalajara, a quienes preocupa el tema del agua. Ya participaron en el proyecto de Arcediano, donde fue necesario modificar el esquema; había problemas técnicos de cimentación y entonces el Consejo contrató asesores, investigó y con conocimiento de causa hizo una propuesta de modificación, que llegó hasta el Presidente de la República; se logró su aceptación y se trabaja en ella actualmente.
En otras palabras, el proyecto de la presa de Arcediano sigue vivo, aunque ahora se hable más de El Zapotillo, pero como Arcediano se requiere para el año 2027, hay mientras tanto otras fuentes que pueden darle a Guadalajara agua de buena calidad y en la cantidad necesaria.
La obra pública, promotora del desarrollo
-Recuerdo que hace muchos años se insistía en que la mejor manera de que un gobierno se justifique es con obra pública. ¿Por qué cambió este concepto?
-Efectivamente, en aquellos tiempos se consideraba que para promover el desarrollo había que generar obra pública, pero salió alguien con que esto era inflacionario. Sin embargo, los que ya estamos mayores seguimos pensando que la construcción de infraestructura promueve el desarrollo fuertemente y genera volúmenes de mano de obra muy importantes.
“Para mí -agrega Valencia Pelayo-, el desarrollo de la infraestructura es importantísimo. Hay por ahí una frase que dice que primero va la infraestructura que el desarrollo, porque aquella es la que genera el desarrollo; algunos no están de acuerdo, pero somos muchos los convencidos”.
Puso como ejemplo el proyecto del Aeropuerto de Costalegre, que tarde o temprano tendrá que hacerse para detonar el desarrollo de la Costa Sur de Jalisco, ya que se trata de una infraestructura esencial.
Mencionó inversiones fuertes que se proyectan en base a que haya un aeropuerto, porque la infraestructura va por delante, pero que hay quienes dicen, sobre todo diputados: “Oye, cómo quieren hacer una obra para asignación de recursos, si no hay hoteles ni nada”.
Si se construye este aeropuerto, insistió, habrá oportunidad de hacer negocios en esa zona, equidistante entre Manzanillo y Puerto Vallarta, que tiene muchas posibilidades de desarrollo.
Desconcentración administrativa
-¿Cómo logró la Constructora Autlense realizar centenares de obras en Jalisco y otras entidades?
- Lo cierto es que sólo fuimos una empresa grande a nivel Guadalajara; las grandes empresas de la construcción y de otras ramas estaban en el Centro y en Monterrey. Sin embargo, por los años 70 hubo un subsecretario, Rodolfo Félix Valdez, quien tuvo mucho interés en apoyar a las empresas de provincia y recuerdo que a mí me agarró como ejemplo para que participara.
En general, Félix Valdez incentivó a las empresas de provincia para participar en las obras importantes, motivándonos para integrar grupos y luego nos ayudaba a seguir adelante. Se preocupó porque no todo se encontrara en el Centro, sino que también los de provincia o del interior, como nos llaman, tuviéramos oportunidad. Y entonces muchas empresas de provincia, entre ellas la nuestra, crecieron y competimos con las grandes.
Creo que se logró mucho ese objetivo, ya no dependemos tanto del Centro, aunque como Cámara sí estamos centralizados a México, pero más que todo como un beneficio, porque la problemática es común y tenemos que estar unidos.
Adjudicaciones por fórmula matemática
-¿Pero en las convocatorias, las licitaciones nacionales, si se toma en cuenta a la industria de la construcción de Jalisco?
-El que tiene capacidad técnica, económica, financiera, etcétera, puede participar en obras nacionales.
-¿Y existe verdadera transparencia en esas licitaciones?
-Yo digo que sí, pero me gustaría que se hiciera más matemática la adjudicación. Actualmente entra mucho el aspecto subjetivo, sin que se busque un beneficio personal, pero dicen, pues yo le voy a dar a fulano porque tiene esta situación así y asado.
En el algún momento aquí la Cámara propuso, y se hace en otros países y en otras dependencias, fórmulas matemáticas para adjudicar. Por ejemplo, para el Estado de Jalisco la Cámara logró que si yo soy socio de la misma tengo un handicap de cinco por ciento, o sea, si salgo más caro de cinco por ciento, me dan a mí la obra. Ésta es una inquietud que siempre he tenido, que la adjudicación sea más matemática, menos subjetiva, pero es difícil de manejar.
-Sí, porque sería más equitativa, más justa.
-Más equitativa, pero siempre y cuando se pongan todos los requisitos, sobre todo en especialidad y la parte financiera que tiene que cubrir el contratista o el empresario; no somos financieros, pero a veces nos quieren hacer.
La Medalla, una responsabilidad
-¿Y cómo ve usted la Medalla que le van a otorgar?
-Más preocupado que nada, porque no deja de ser una responsabilidad: que digan que uno es así o asado te obligan a serlo. Me siento muy orgulloso, pero creo que hay muchos del medio que deberían estar antes que yo. Cuando me avisaron, respondí: “Déjenme para más delante, a ver si con el tiempo la justifico”.





